domingo 18 de septiembre de 2011

lunes 2 de mayo de 2011

Murmullos en el Ocaso

◦En la vida hay momentos en que extrañas mucho a una persona, y quisieras hacerla salir de tus Sueños para estrecharla fuertemente en tus brazos.

◦Cuando una puerta se cierra, siempre hay otra que se abre pero seguimos mirando la puerta cerrada sin dar importancia a la que se acaba de abrir.

◦Busca a alguien que te comunique la sonrisa pues basta una sola de ellas para que el más triste día se transforme en otro mejor. Busca a alguien que haga sonreir a tu corazón.

◦Porque la vida es única y solo existe una posibilidad para hacer las cosas que queremos hacer. Los afortunados no tienen necesariamente
lo mejor de lo mejor. Simplemente escogen lo mejor de lo que encuentran en su camino.

◦El más hermoso futuro siempre dependerá de la necesidad de olvidar el pasado. Nunca podrás avanzar en la vida hasta que hayas superado los errores del pasado y todo lo que lastima tu corazón.

◦Cuando lloras como un niño todo tu entorno sonríe. Vive la vida plenamente, ve hasta el fin de las cosas siempre con alegría a pesar de las lágrimas de los otros.

- Sueña lo que deseas soñar.
- Vé a donde deseas ir.
- Intenta ser lo que deseas ser

Vivir abrazados al temor...

Muchas veces caminamos, por veredas que nos asustan, y por ello cerramos los ojos a lo que realmente nos envuelve.
El miedo y el temor ante lo desconocido es algo entendible, pero abrazar la turbación, no nos permite caminar hacia destino alguno.
Creo que nos cercenamos a la posibilidad de traspasar las puertas que se nos abren a un nuevo vivir.
Porque alguien un día me haya insultado, no representa que al salir a la calle, todos me han de insultar, así que no debo bajar mi mirada evitando mirar a las personas que se cruzan en mi camino. Si un amigo o pareja me traiciono implícitamente no todos harán lo mismo.

Vivir siempre asumiendo lo peor nos hace que permanezcamos en un callejón sin salida, pues nos cegamos a la luz que el día pone en medio de la oscuridad de la noche.
Conozco en la piel las secuelas de esos temores y se lo que duele vivir gritando a los 4 vientos que no soy parte de un nefasto pasado, que soy un presente. Como flores nuevas de primavera a las que el jardinero corta apenas al brotar, pues cree que nuevamente es mala hierba.
El Universo juega con una balanza, mantiene el equilibrio perfecto. Existe un blanco y un negro, la luz y la oscuridad, lo bueno y lo malo. Quienes como Tú son transparentes y los que apenas se esconde por miedo a ser descubiertos.
Pero lo que podemos jamás es acreditar que todo lo malo nos envuelve, como todo lo que nos envuelve es bueno.

viernes 25 de marzo de 2011

Flamas del fuego que arde sin destruir

Dicen que las palabras son murmullos del alma, y las frases los pensamientos silenciados, el silencio, ese silencio que se tiende como cortina entre mi espacio y el sol negándome la posibilidad de sentir las caricias de sus rayos.
Así es como el silencio yergue un muro entre dos personas que prefieren silenciar a enfrentar sus miedos, rabias, temores.
Cuando proyecte mi vida a dos, no pretendía más que caminar mano a mano con alguien, jamás creí tener las respuestas a sus dudas, miedos, y menos aún tener el antídoto a sus males. Igual el no tenia las respuestas a mis ansiedades, apenas pretendía que juntos partiendo de un instante común camináramos lado a lado.
Escribir una historia en común, una historia que cualquiera pudiera en algún instante tomar sus hojas en blanco y continuar esa hermosa historia que un día acometimos. Sin necesidad de releer sus líneas, pues siempre sabríamos desde que punto continuar.
Es difícil cuando llevamos a cuesta el pasado que negamos olvidar, dejarlos anclados en el espacio de tiempo que realmente tuvieron.
He aprendido desde pequeña que cada acción de nuestras vidas tiene una respuesta inmediata, ella puede ser buena o mala, depende que hayamos hecho.
Recuerdo las tardes que recorríamos descubriendo espacios nuevos, redescubriendo nuevamente sus fragancias, sus colores, sus aromas, mano a mano, alimentar una vida restricta con la seducción de la adolescencia, una manta sobre la yerba una merienda, una comida bajo las copas de árboles. Acciones que como el tiempo quedaron en un pasado. Silencio que yergue el gran muro de un mundo en paralelo, donde las miradas, los sueños se distancian de su eje principal, y donde la mente comienza a procurar las razones, razones que para el corazón, el afecto y el amor no son siempre justificadas. Silencio que nos enseña mas que a oír, a escuchar las notas del aire que descubren que vivir es un gran reto. Y muestran sin preguntar el verdadero valor que tienen los ínfimos detalles, pero que día a día alimentan las flamas del fuego que arde sin destruir.

sábado 12 de marzo de 2011

Por quienes hoy.....

......hoy precisan de saber que no están solos.
Que muchos abrazamos vuestro dolor
con la esperanza de que sea menos duro vuestro caminar
entre muerte, destrucción.
Una Luz que nos hermana, un dolor que nos acerca
un murmullo universal.
Por ustedes enciendo una flama y elevo una oración.


Recados

lunes 27 de diciembre de 2010

Sanando Heridas

Cuando nos sentimos heridos emocionalmente, pueden surgir memorias que la mayoría de nosotros quiere arrojar al sótano del inconsciente.

Pensamos que el tiempo se encargará de curarlas, pero ellas continúan volviendo.

He aquí un método mucho más efectivo para curarlas...

"Si te estás sintiendo desgraciado, deja que esto sea una meditación.

Siéntate en silencio, cierra las puertas.

Primero, siente la desgracia con tanta intensidad como sea posible.

Siente el dolor.

Alguien te ha insultado ?

Ahora, la mejor manera de esquivar el dolor consiste en ir e insultarle, a fin de poder estar ocupado con esa persona.

Eso no es meditación.

Si alguien te ha insultado, agradécele porque te ha dado la oportunidad de sentir una herida profunda.

Esa persona ha abierto una herida.

La herida puede haber sido creada por muchos, muchos insultos que has padecido en toda tu vida; puede que esa persona no sea la causa de todo el sufrimiento, pero ha disparado un proceso.

Simplemente cierra tu habitación, siéntate en silencio, sin enojo por la persona, pero con total atención al sentimiento que está surgiendo en ti: el sentimiento de dolor porque has sido rechazado, porque se te ha insultado.

Y, entonces te quedarás sorprendido pues no sólo esa persona está ahí: todos los hombres y todas las mujeres y toda la gente que alguna vez te ha insultado empezarán a pasar por tu memoria.

Empezarás no solo a recordarlos, empezarás a revivirlos.

Entrarás en una especie de primal.

Siente el dolor, siente la pena, no la esquives.

Por eso es que, en muchas terapias se le pide al paciente que no tome droga alguna antes de que empiece la terapia, por la razón simple de que las drogas son una forma de escapar de tu miseria interior.

No te permiten ver las heridas, las reprimen.

No te dejan penetrar en tu sufrimiento y, a menos que penetres en tu sufrimiento, no puedes ser liberado de su aprisionamiento.

Es perfectamente científico dejar todas las drogas antes de entrar en la terapia, si es posible incluso drogas como el café, el té, el cigarrillo, porque son todas formas de escapar.

Has observado?

Cuando te sientes nervioso inmediatamente empiezas a fumar.

Es una forma de evitar el nerviosismo; te entretienes fumando.

En realidad es una regresión.

El cigarrillo te hace sentir otra vez como un niño – despreocupado, irresponsable- porque el cigarrillo no es más que un seno simbólico.

El humo caliente te lleva simplemente otra vez a los días en que te alimentabas del pecho materno y la leche tibia iba penetrando.

El pezón se ha convertido en un cigarrillo.

El cigarrillo es un pezón simbólico.

Por medio de la regresión esquivas las responsabilidades y las penas de ser adulto.

Y eso es lo que sucede con muchas, muchas drogas.

El hombre moderno está drogado como nunca antes, porqué está viviendo en un gran sufrimiento.

Sin las drogas sería imposible vivir con tanto sufrimiento.

Esas drogas crean una barrera; te mantienen drogado, no te permiten la sensibilidad suficiente para reconocer tu pena.

La primera cosa a hacer es cerrar las puertas y detener toda clase de ocupación: mirar la tele, escuchar la radio, leer un libro.

Detén todas las ocupaciones, porqué eso también es una droga sutil.

Permanece simplemente en silencio, completamente solo.

Ni siquiera ores, porque eso nuevamente es una droga, empiezas a entretenerte, empiezas a hablar con tu Dios, te escapas de ti mismo.

Atisha lo dice: simplemente sé tú mismo.

No importa el dolor, no importa el sufrimiento producido.

Ante todo experiméntalo en su total intensidad.

Será difícil, tendrás que entregar el corazón.

Puede que empieces a llorar como un niño, puede que te revuelques por el suelo por la profundidad de la pena, tu cuerpo puede tener contorsiones.

Puede que te des cuenta súbitamente de que la pena no sólo está en el corazón, sino en todo el cuerpo, de que duele por todas partes, de que es penoso por todas partes, de que todo tu cuerpo no es otra cosa que dolor.

Si lo puedes experimentar- esto es de tremenda importancia - entonces empieza a absorberlo.

No lo deseches.

Es una energía tan valiosa, no la deseches.

Absórbela, bébetela, acéptala, dale la bienvenida, siéntete agradecido.

Y, puedes decirte: "Esta vez no voy a esquivarlo, esta vez no voy a rechazarlo, esta vez no voy a desecharlo, esta vez me lo beberé y lo recibiré como a un huésped. Esta vez lo voy a digerir".

Puede que te lleve unos pocos días el ser capaz de digerirlo, pero el día que esto suceda habrás dado con una puerta que te llevará realmente muy, muy lejos.

Una nueva jornada ha empezado en tu vida, te estás desplazando hacia una nueva clase de ser, porqué inmediatamente, en el momento en que aceptas la pena sin ningún rechazo, su energía y su cualidad cambian.

Deja de ser una pena.

En realidad uno se queda sorprendido, no lo puede creer, es algo tan increíble.

Uno no puede creer que el sufrimiento pueda ser transformado en éxtasis, que la pena se puede convertir en gozo.

Cuando una cosa cualquiera es total, se transforma en su opuesto.

Éste es un gran secreto que debe recordarse.

Cuando algo es total se cambia a su opuesto, porque no hay forma de seguir adelante; se ha llegado al final.

Observa un viejo reloj de péndulo.

Lo hace una y otra vez: el péndulo va hacia la izquierda, a la extrema izquierda, y luego hay un punto que no puede traspasar; entonces empieza a moverse hacia la derecha.

Los opuestos son complementarios.

Si puedes sufrir tu sufrimiento en su totalidad, con gran intensidad, te quedarás sorprendido...

No serás capaz de creértelo cuando sucede la primera vez, que tu propio sufrimiento absorbido voluntariamente, con aceptación, se convierta en una gran bendición.

La misma energía que se convierte en odio, se convierte en placer; la misma energía que se convierte en sufrimiento, se convierte en bendición".

Osho ( Libro de la Sabiduría)


lunes 20 de diciembre de 2010

sábado 15 de mayo de 2010



Nada más satisfactorio que ver un sueño hecho realidad.
Y me siento complacida de poder ver El Roce del Amor
editado en Formato de Libro y e-book.
Para aquellos que me han acompañado, en el sembrar de este sueño
tienen la oportunidad de obtener el mismo en cualquier de las dos versiones.
les dejo el link, dónde adquirir la obra.

http://www.bubok.com/libros/174032/El-Roce-del-Amor

viernes 26 de febrero de 2010

Con el tiempo, las heridas se cierran...

Con el tiempo, las heridas se cierran, a pesar de que siempre quedan las cicatrice, decir lo contrario sería algo hipócrita, y este momento, eso queda descartado.
Cuando una relación de pareja se rompe, siempre hay sentimientos encontrados, no puedo hablar mas de los que realmente viví.
Un sentimiento de abandono por mi parte y por otro el sentimiento de culpa, algo que aún hoy vive mi ex pareja.
A pesar de que seamos amigos, y no porque sea algo que decidimos, por el bien de los hijos. Es que realmente el amor que existió durante la relación desde mi óptica fue tan transparente, que hoy mismo distantes, nos cuidamos y protegemos.
Pero el caso que hoy quiero compartir es el seguir caminando y recorriendo el camino que llamo vida.
Cuando miro que en mi ex pareja aún persiste la culpa, que siente que lo enjuician por lo que desencadeno. Yo le pregunto, ¿quien te hecha la culpa realmente, quien te enjuicia? porque nadie tiene el derecho de hacerlo. Y si yo no lo hago, creo que nadie le toca ese rol.
Pues es aquí dónde quiero llegar. Realmente nadie le culpa, su único verdugo es el mismo. Vivir rumiando en el pasado, es negarse la posibilidad de ser feliz, y no solo es negarte a ti mismo esa posibilidad, es además, no permitir que quienes desean caminar a tu lado, puedan sentirse a gusto. Pues apenas ven un hombre enfrentado contra mil fantasmas, a quien solo el da vida. Cuando nos enfrentamos a nuestro enemigo interior, cuestionando nuestro proceder, nos vamos amargando, y no logramos ver que siempre hay algo bueno en que detenernos por un minuto y admirar lo hermoso que nos regala la vida.
Creo que aceptarnos tan cual somos, que somos humanos, y que por eso no somos perfecto, mismo que nos esforcemos no por ser los mejores, sino por hacer lo mejor que podemos hacer. Es el primer paso que tenemos a tener en cuenta.
Creo que debemos mirar el pasado como una puerta que se cierra, y a la cual no podemos penetrar y solo nos queda un camino a seguir. Predisponernos a pensar por los demás, es un gran error, en mi caso tuvimos dos hijos, que no entienden que paso realmente, de la noche a la mañana despiertan con ese debacle familiar. Acostumbrado a vivir en el seno de una familia normal. No se hicieron a la idea de que pudiera acontecer esto en sus vidas. Yo he rehecho mi vida, pero el apenas comienza su camino, y tiene miedo a enfrentar su nueva relación con su realidad. Creo que eso es malo, no solo por él, sino por la persona que ha decidido caminar junto a él.
Apenas puedo decirle, que tiene el derecho a abrirse a ese nuevo sentir, a esa nueva descubierta, de permitirse caminar con el rostro en alto, y sobre todo a entender que lo sucedido ya quedo tras esa puerta que cerró. Que no debe seguir alimentando una situación que solo existe en su memoria.
No creo ser una persona extraña, solo que he aprendido que en la vida, no me debo mantener frente a una puerta que mismo tocando no se abrirá jamás, y que un horizonte de vivencias esperan por mi. Que la persona que ha llegado a mi vida al igual que a la suya, tienen el derecho de que demos lo mejor de nosotros pues ellos, nos han aceptado tal cual somos, por eso le debemos esa reciprocidad. El pasado es el recuerdo que atesoramos como seres humanos, el futuro solo existirá cuando se torne hoy. El Hoy es el presente que vivimos a diario y en cual debemos poner todo nuestro esfuerzo.
Tal vez él lea estas líneas, de ser así sólo le puedo decir una vez más comienza amándote a ti mismo, pero de igual manera, las quise dejar aquí, mientras me tomo un café y miro que existen personas atadas a un pasado. Mirando su presente, con los temores y perjuicios del pasado, y ello apenas les deja vacíos. Pues no somos capaces de saborear los ingredientes de un buen dulce.

jueves 18 de febrero de 2010

Morir.....

"Sé que voy a morir lentamente. No hablo de la muerte física, esa nunca se sabe cuando te ha de abrazar y el día que me llegue espero que sea rápida, hablo de la muerte emocional, lo que me hace sorprenderme y sufrir y gozar con todo lo que me llega a la piel o al corazón.
Nadie puede estar seguro de nada, ni siquiera de que todo que ha construido a lo largo de los años perdurará mañana…."
Extracto de un escrito de Fernando Sarria.
http://fernandosarria.blogspot.com/2009/11/se-que-voy-morir-lentamente.html
Me tome la libertad de copiar parte de su escrito, pues sentí morir lentamente cuando vi mi vida derrumbarse a mis pies, y en la soledad de un cuarto oscuro lamentar el abandono afectivo.
Me sentí morir cuando la puerta de cerro y mi cuerpo deslizo al suelo llorando su adiós. Cuando cada sueño que anhele para los míos de pronto era solo eso apenas un sueño, y no sus realidades. Sentí el alma desgarrada, cuando silenciaba mi llanto para que mi hija no me viera, aunque ella sabía la razón de mi silencio, la carencia del brillo de mi mirada, la escasez de mi sonrisa fácil.
Por ello cuando leí este poema de Fernando Sarria, comprendí su miedo, pero al mismo tiempo.
Aprendí a mirar de manera distinta el valor de las cosas, a priorizar en mi vida, a entender lo humana que soy, y las limitantes que albergo, Deje de hacer sueños a futuro, admirando y saboreando el instante mismo del presente de hoy.
Cuando miramos ese túnel de luz delante de nosotros, aprendemos a disociar las ideas, si camino por un hermoso jardín, de rever mi agenda de compromisos, para centrarme, en el frescor de la hierba, en los colores de las flores, en el olor a tierra que murmulla que en sus entrañas palpita la vida. En el misterio de las aves que avistan alimento desde su vuelo.
He aprendido a acreditar que en mis manos guardo la llave que abre, o cierra ese ataúd, donde un día creí permanecer, y hoy luego de haberme dado la oportunidad del amor, siento que jamás se muere realmente. Aunque tengamos que iniciar mil veces la caminata. Es preciso vivir ese duelo interior para renacer como semilla luego del invierno.